Comprar un terreno puede ser una excelente inversión, pero también puede convertirse en una experiencia complicada si no se toman precauciones. En el mercado rural y costero hemos visto muchos errores que se repiten, incluso entre compradores experimentados. Aquí te presentamos los cinco más comunes y cómo evitarlos.
1. No revisar la documentación completa.
Muchas personas confían únicamente en la palabra del vendedor sin revisar estudios de títulos, certificados o prohibiciones. Este es el error más frecuente y puede traer problemas legales graves. Siempre solicita un certificado de dominio vigente y revisa la historia del terreno.
2. Comprar sin visitar el terreno.
Las fotos pueden ser engañosas. Es fundamental caminar el terreno, ver la pendiente, revisar accesos, escuchar el entorno, verificar vías de evacuación y entender la sensación real del lugar.
3. No evaluar los costos reales de urbanización.
Una parcela económica puede terminar siendo costosa si requiere instalaciones de agua, electricidad, cierres perimetrales o caminos internos. Antes de comprar, analiza todos los costos asociados para evitar sorpresas.
4. No considerar la plusvalía del sector.
Un terreno puede ser bonito, pero si está en un sector con poco desarrollo, difícil acceso o baja demanda, su valor puede estancarse. Sectores como Pupuya, Matanzas, Navidad o Pichilemu han demostrado alto crecimiento en los últimos años.
5. No asesorarse con un profesional.
Comprar sin apoyo especializado puede ser riesgoso. Un buen asesor inmobiliario conoce la zona, revisa la documentación, analiza la proyección del sector y te ayuda a prevenir problemas.
Comprar un terreno es más que una inversión: es el inicio de un proyecto personal o familiar. Tomar buenas decisiones desde el comienzo te asegura un proceso tranquilo y sin contratiempos.
👉 Contáctanos para revisar juntos tu próxima inversión.


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